viernes, 2 de mayo de 2008



ODA AL TOMATE


La calle


se llenó de tomates,


mediodía,


verano,


la luz


se parte


en dos
mitades


de tomate,


corre


por las calles


el jugo.


En diciembre


se desata


el tomate,


invade


las cocinas,


entra por los almuerzos


se sienta


reposado


en los aparadores,


entre los vasos,


las mantequilleras,


los saleros azules.


Tiene


luz propia,


majestad benigna.


Debemos, por desgracia,


asesinarlo:


se hunde


el cuchillo


en su pulpa viviente,


es una roja


víscera,


un sol


fresco,


profundo,


inagotable,


llena las ensaladas


de Chile,


se casa alegremente


con la clara cebolla,


y para celebrarlo


se deja


caer


aceite,


hijo


esencial del olivo,


sobre sus hemisferios entreabiertos,


agrega


la pimienta


su fragancia,


la sal su magnetismo:


son las bodas


del día,


el perejil


levanta


banderines,


las papas


hierven vigorosamente,


el asado


golpea


con su aroma


en la puerta,


es hora!


vamos!


y sobre


la mesa, en la cintura


del verano,


el tomate,


astro de tierra


estrella


repetida


y fecunda,


nos muestra


sus circunvoluciones,


sus canales,


la insigne plenitud


y la abundancia


sin hueso,


sin coraza,


sin escamas ni espinas,


nos entrega


el regalo


de su color fogoso


y la totalidad de su frescura.






Pablo Neruda

(Cámbiese diciembre por mayo y Chile por España. ¿No dan muchísimas ganas de comerse un plato de tomate fresquito?)

http://www.esquizopedia.com/2007/02/04/la-oda-al-tomate-de-neruda-por-drexler/

Aquí podéis escuchar la canción que hizo Jorge Drexler de este poema

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ains, que momentazo... leer esta oda mientras me meto entre pecho y espalda una tostada de tomate. Vamos a tener que buscar algo referente a la comida japonesa, para ir abriendo el apetito.

Mamen, ánimo en esta idílica mañana de no estudio pero con estudio. ¡Hasta esta noche!

Chopiski dijo...

X) No conocía este canto al tomate pero sí, es verdad, me han entrado unas ganas enormes de hacerme una ensaladica rica o una tostá de las de mi novio, ¡ñam! Al que no le revuelva sus sentidos Neruda, sencillamente es que no tiene.

PD: Ya he comprado las entradas, pero aún estás a tiempo...

Pastorcilla dijo...

Mamencita, qué ganas de comer tomate, de verdad...Aunque, seamos sinceros y destapemos nuestras secretas pasiones...a que tú le escribirías una oda a los Pelotazos, ¿eh? Si, sí, no te rías, que sabes tú que si...